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Ana Katz, directora 07/08/2003 - Yvonne Yolis
Ana Katz, Ezequiel Acuña y Alejandro Chomski son los directores de tres flamantes óperas primas: "El juego de la silla", "Nadar solo" y "Hoy y mañana", respectivamente.
La primera se estrena hoy en Argentina, la segunda se estrenó el mes pasado, y la tercera llegará a la pantalla grande seguramente a fin de año. Casi como una constante del cine argentino independiente que se ha ido gestando en los últimos años, su estética, su mirada, sus mundos, no se parecen entre sí. Comparten, justamente, el hallazgo de ser sumamente personales. También la impronta de haber sido concretadas con pasión y gran esfuerzo.
En tres entrevistas realizadas en Buenos Aires, partiendo o regresando de su largo recorrido por festivales internacionales, los realizadores hablaron de sus nuevas 'criaturas', contaron cuándo y cómo comenzaron a escribir, cómo las filmaron, qué piensan y si se sienten parte del "Nuevo cine argentino" y cuáles son sus proyectos, entre muchas otras cosas. Además, quién es quién, de qué se tratan sus películas, fotos y más.
Coincidiendo con el estreno de "El juego de la silla", comenzamos con la entrevista de Ana Katz. Las próximas semanas publicaremos las de Ezequiel Acuña ("Nadar solo") y Alejandro Chomski ("Hoy y mañana").
Entrevista a Ana Katz
"El juego de la silla" es una comedia negra protagonizada en la ficción por la familia Lujine. Acotada a unos pocos lugares y horas de tiempo, la historia cuenta la llegada de Víctor, el hermano que se fue a vivir lejos y viene por un día a visitar a sus parientes.
El filme ya ha recorrido varios festivales europeos, entre ellos el de San Sebastián, donde obtuvo una mención especial del jurado. Entre que se filmó la película y se editó, la historia se convirtió en una obra de teatro muy reconocida en Buenos Aires.
Su directora -y también actriz- Ana Katz, de 27 años, estudió en la Universidad del Cine (Argentina), donde actualmente es profesora. Su segundo largometraje también será una comedia.
¿Cómo surgió la idea de la familia Lujine que protagoniza "El juego de la silla"?
Ana Katz: - El momento de empezar a escribir la película tuvo que ver con un cuento. Había pensado una historia de una familia que jugaba al juego de la silla. Esa era una imagen muy fuerte para mí, casi como de dibujo animado, una motivación. Convoqué a un grupo de actores que habían estudiado teatro conmigo en diferentes escuelas a lo largo de doce años y que me gustaban mucho. Me empecé a juntar con ellos tres veces por semana, cuatro horas, durante un año y medio para ensayar, investigar y probar cosas sobre la base de ese cuento que tenía escrito. A partir de esas experiencias rescribía el guión.
Además de un filme, "El juego de la silla" fue una obra de teatro. Cuando me preguntan qué inventé primero, yo respondo que antes que nada fue 'la familia': la creación de un grupo de personas que se transformaban en los Lujine para cenar, jugar y actuar como ellos cada día. En ese momento no tenía claro en qué se iba a convertir posteriormente, pero ya había una energía muy fuerte entre todos. La película habla de una familia que se reencuentra después de mucho tiempo y yo creo que el tema principal es el amor en exceso. Eso generó en todos algo muy potente.
Otra cosa que surgió de inmediato fue el humor, que por otra parte es la manera en que más me gusta trabajar. El humor es algo muy cercano a mí, muy presente en mi vida, pero igual es una sorpresa, casi un milagro, que la gente que ve "El juego..." se ríe a carcajadas todo el tiempo, y no precisamente de algo 'gracioso' sino de cosas muy oscuras.
¿Cómo definirías ese humor que tiene la película?
AK: - Es un humor de situaciones y no surge porque alguien diga determinada cosa. Es una sumatoria de hechos... Creo que el humor de la película aparece por la identificación que produce en el espectador, la sensación de reconocerse allí adentro. Causa gracia ver escenas que uno vivió en una navidad o en el cumpleaños de una abuela, 'cuando se junta la familia'. Yo las he vivido, por supuesto. Los Lujine no responden a mi familia más directa, pero claro que viví escenas como esas y además siempre me pareció extraño y me llamó la atención cómo es el funcionamiento de los roles, ¿no? En general están muy establecidos y son fijos: 'el vago' de la familia, 'el artista', 'el loco'.
¿Ya te causaba gracia durante los ensayos o el humor se desprende de la narración, al ver la película?
AK: - A mí me daba mucha gracia, pero nunca se sabe si la impresión de uno al transformarse en expresión va a generar lo mismo. Creo que hay algo mío, muy personal, en esa elección de contar a través del humor. Es algo que me surge naturalmente, incluso actuando.
El conflicto se desencadena a partir del regreso de uno de los hijos...
AK: - Sí, pero en el momento que filmé la película no estaba sucediendo lo que pasa ahora. No había tantos jóvenes que se iban del país, incluso muchos amigos míos... La verdad es que no era mi intención tocar ese tema, pero está bueno que haya cobrado otro significado posteriormente. La idea del personaje que no está, que se fue lejos de la familia, era bastante simbólica. Me servía como estrategia para hablar del afecto entre esta gente que hace mucho que no se ve y cuando se reencuentra es sólo por un día.
Además de dirigir, actuás en el filme. ¿Cómo es tu personaje de Laura?
AK: - Es una de las hermanas. Yo venía ensayando ese personaje y tenía muchas ganas de hacerlo. A la vez me daba mucho miedo la exposición, estar tan 'desnuda' en el guión, la dirección, la producción, la actuación... Pero me di cuenta que este proyecto había nacido así, conmigo expuesta, y que por algo yo había ensayado tanto a Laura.
Ella es muy insegura, tiene muchas dificultades para formar parte del mundo adulto -lo cual ya le correspondería por la edad- y quiere muchísimo a su hermano, así que tiene mucha ilusión con su llegada. Había puntos en común conmigo: alguien con mucha ilusión, alguien que quería profundamente al proyecto. De todas formas esta chica es bastante especial, un poco 'tonta', no hay ahí una similitud. Pero sí algo que tiene que ver con el ánimo del personaje.
La experiencia de actuar y dirigir no fue difícil para mí. Es parte de mi naturaleza el hecho de estar participando de una situación y de repente tomar distancia para luego volver a involucrarme. La actriz y la directora, la parte más exhibicionista y la más voyeur, se mezclan mucho en mí.
¿Cuándo se filmó la película y cuál es la fecha de estreno?
AK: - La película se escribió y se rodó en el año 2000. En el medio, gané un concurso del Teatro Municipal General San Martín (TMGSM) para presentar la obra, a la que le fue muy bien. Aunque esa experiencia fue muy diferente a la película, se trató siempre de "El juego de la silla". Es decir que este proceso ya lleva tres años y medio. El elenco de actores era el mismo en ambos casos, salvo el personaje de la madre. Así que al terminar en el teatro volví a encontrarme con el material filmado para editar y todo me pareció muy diferente, la obra me aportó mucho.
El estreno en Buenos Aires es el 7 de agosto. También hay posibilidades de que se estrene en España. Tengo muchas ganas de mostrarla, de terminar esta etapa y pasar a otra cosa. También tengo muchas expectativas y una mezcla de sentimientos. Por un lado, lo espero con mucha alegría. Y por el otro, llega con muchas dificultades porque el sistema de exhibición y distribución está muy difícil. Las películas americanas cubren casi la totalidad de las pantallas y no hay acceso a muchas salas y, por ende, a la gente, a 'la calle' verdaderamente.
Participaste de varios festivales internacionales con la película y obtuviste muchos premios. ¿Cómo fue esta experiencia?
AK: - Ese recorrido por los festivales antes de llegar al estreno local se da mucho en la Argentina con las películas independientes. Muchas veces se complica la entrada al circuito comercial, por ser óperas primas o por no tener actores conocidos...
"El juego de la silla" se terminó en 2002. Se presentó en una sección paralela -muy chiquita- del Festival Internacional de cine de Mar del Plata y a raíz de esa participación el Instituto Nacional de Cine (INCAA) me dio el dinero para poder ampliarla a 35 mm.
Luego fui invitada al Festival de Cine de San Sebastián (España), donde gané el Premio Especial del Jurado y la repercusión de la película fue impresionante. Así fue que comencé a viajar a diversos festivales de España, Francia, Alemania. Y, es increíble, ya llevo cosechados nueve premios.
¿Quiénes son tus referentes cinematográficos a la hora de escribir o de filmar?
AK: - Tengo referentes que me acompañan siempre, que no tienen que ver con esta película en particular. Soy muy clásica: Ozu, Fellini, Kurosawa, Rohmer, Truffaut. Del último cine argentino me encantó "La ciénaga" de Lucrecia Martel. Leonardo Favio me parece que tiene una potencia y una expresividad asombrosa. Después hay muchísimas películas que me gustan.
¿Qué compartís con el llamado "Nuevo cine argentino"?AK: - Este "Nuevo cine argentino", si es que lo hay, tiene en común que tiende a tener miradas personales. Pero, sobretodo, creo que nos une una misma situación. La mayoría estudiamos cine, llegamos a nuestra primera película con mucho esfuerzo, a través de proyectos independientes. Todos vivimos este contexto actual de la Argentina y creo que eso nos aúna. No es tanto una cuestión de películas parecidas sino que somos un 'caldo de cultivo', y eso nos emparenta.
Filmografía esencial de Ana Katz
"El juego de la silla" (2002). Largometraje
"Ojalá corriera viento" (1999). Cortometraje de ficción
"Pantera" (1998). Cortometraje de ficción

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