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Sharon Stone y Rupert Everett en 'Tercera identidad'
 
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Sharon Stone y Rupert Everett, actores
11/02/2005 - chc

Los protagonistas de "Tercera identidad" hablan de su trabajo en este drama de espionaje.

Entrevista con Sharon Stone

¿De qué se trata "Tercera identidad"?
El filme se inspira en la vida de Kim Philby y de su esposa Eleanor. Es una mirada a su idilio, y a cómo la política y la deserción del primero llegó a minar la vida de ambos y la de aquellos que estaban a su alrededor. Él era un espía, un agente doble durante la Guerra Fría. La historia tiene lugar entre 1954 y 1964 y se narra prioritariamente desde el punto de vista de mi personaje. Tiene mucho de thriller, de romanticismo; es sexy, y también inquietante; es un filme conmovedor. En cuanto a mí, debo decir que ha sido un trabajo muy instructivo, pues no era realmente consciente de todo eso. Creo que es un filme muy actual; ha sido de verdad muy interesante haber contribuido en esta película.

Personalmente, soy más bien una persona apolítica. No creo poder entender la guerra, y me pregunto si nadie la ha entendido nunca. Estábamos allí, haciendo la película, y se me partía el corazón. Creo que estoy aprendiendo mucho acerca de la Guerra Fría, y quizá también sobre la guerra que estamos sufriendo ahora; pero cuanto más aprendo, menos entiendo.

¿Qué tipo de persona es el personaje de Sally? ¿Cuál fue su visión de ella cuando leyó el guión?
Primero compré un montón de libros, todos esos volúmenes que tantos autores han escrito con sus opiniones acerca de lo que creen que aconteció. Creo que una esposa de los años 50 tenía que saber o decir que sabía sólo un poco. Incluso ahora, hay tanto que superar respecto a la situación de las mujeres… Aunque afirmamos que podemos decir y hacer cualquier cosa, lo cierto es que sigue habiendo toda esa moral social que recuerda que no se puede hacer ésto o aquello. Todavía existe esa detestable insistencia acerca de lo que tienes que decir y hacer a determinada edad y en cierta época.

En los 50, las mujeres tenían que dar a entender que no sabían las cosas. Sin embargo, había todo aquella dimensión contradictoria subyacente. Y eso es lo que hace que encarnar a una mujer así sea fascinante. Ella lucha por su vida y la de su esposo, por la dignidad e integridad de ambos y, aún así, él mantiene su determinación. Su marido se ha atrincherado, se ha mentido en una situación en la que está obligado a mantener una determinada lealtad. Y sabemos que esa lealtad lo lleva a vivir en Rusia una existencia desoladora.

¿Cree usted que su personaje era una mujer fuerte?
Creo que era muy valiente. Sin embargo, opino que la traición se sitúa en lo más bajo de la existencia emocional. Pienso que si estás emocionalmente comprometido con alguien que arrastra una existencia como traidor, acabará por destruir tu mundo y tu vida. Me da la impresión de que ella fue zarandeada igual que un barco en la mar; reducida a pedazos debido a su apasionado amor por él. Su marido la colmó con un amor embriagador y, de repente, desapareció sin más, sin el menor indicio de su paradero. ¡Había desertado, yéndose con los rusos! De este modo tan emocional, apasionado, crudo y estimulante, hemos logrado aprender de la historia, hemos aprendido a entenderla.

¿Ésto fue lo que le atrajo del filme?
Bueno, realmente eso me fascinaba, y también cuenta el hecho de que quería trabajar con Rupert Everett desde que lo vi en "Dance With a Stranger" (Bailar con un extraño, 1985). Creo que es uno de los mejores actores de nuestro tiempo. Pienso que es uno de los hombres más maravillosos que haya conocido. Y además, Rupert posee ese tipo de elegancia a la antigua, esa increíble reminiscencia de un glamour de un tiempo pretérito que me encanta poder recrear.

¿Cuáles han sido los desafíos que ha tenido que afrontar para encarnar este personaje?
Bueno, lo cierto es que creo que nunca había afrontado un papel de este tamaño, de esta dimensión. Puede que en "Casino" (1995), pero allí mi personaje no estaba en el centro de la trama del mismo modo que aquí, donde realmente aparezco en cada una de las escenas. Así que ésto ha sido un reto mucho mayor. Y el reto se incrementa porque se trata de una película independiente, con un programa de trabajo muy apretado, donde hay que ir logrando las escenas en un espacio de tiempo muy corto y los días son larguísimos. Por otro lado, el personaje atraviesa por un espectro emocional tremendo, que resulta abrumador. Sin embargo, ha sido enormemente interesante, irresistible y emocionante.

Da toda la impresión de que ha aportado mucho de sí misma al personaje...
¿No es como si fuera yo misma? Porque yo no interpreto el papel pensando: Oh, así que va de ésto. Pero creo que cuando, como mujer, me he visto expuesta y herida, mi alma ha sufrido tan profundamente que me ha permitido hallar lugares, profundidades y extensiones en mí misma que me han informado de lugares distintos. Y ese conocimiento me ilustra. Las lecciones de vida que forjan el carácter, esa amplitud de experiencia, me da información que puedo sumar a la interpretación de las mujeres que encarno. Lo mismo que esta mujer en concreto, que atraviesa por una tremenda experiencia en su vida, una inmensa tragedia, una gran pasión, acumulando un amplio espectro de experiencia. Ya no estoy en mis años mozos, e interpretar a ingenuas ya no va conmigo. Vibro de emoción por encarnar a verdaderas mujeres con una existencia mundana a sus espaldas, que arrastran una vida peligrosa e irresistible, un deambular apasionante, lleno de amenazas, miedos y emociones. Puedo mirar mi vida y decir que también he caminado por ese tipo de vereda, por lo que puedo meterme en esta dimensión.

Aparte de su fama como actriz, también es célebre por su gran conocimiento de la moda. ¿Le ha gustado rememorar el glamour de aquellos años?
Bueno, este personaje es una artista, sin embargo, reprime considerablemente su emotividad. No se expresa, pues, de un modo afable. Se reserva el encanto para cuando está sola, consigo misma en el campo, trabajando en sus dibujos o esculturas. Entonces es cuando se comporta de un modo más cálido y desenvuelto, con mayor atractivo. Pero cuando se halla en la ciudad, o al lado de su marido, se reprime considerablemente. Así que no hay encanto en ella hasta que se cruza con el personaje de Rupert. Éste ejerce en ella algo así como un efecto liberador. Aparece en ella un encanto despreocupado, feliz, realmente sugerente: como cuando tiene ganas de ponerse las camisas de él o deambular desnuda por el apartamento enfundada en la gabardina de Rupert. Tiene un gusto excelente, muy elegante, pero sólo lo expresa cuando está sola o con Rupert, su amante y verdadera alma gemela.

Los personajes hacen lo que tienen que hacer, sin embargo, no es un final feliz. ¿Qué siente usted?
Hay algo maravilloso en tener 40 años: puedes mirar atrás, tienes una vida a la que remitirte. Cuando haces eso, ahí están esos recuerdos maravillosos. Y piensas en compañeros de los que estabas locamente enamorada, que sencillamente eran... Oh!. Y retienes esos recuerdos tan queridos y tan dulces para una. Y parte de ese sentimiento nostálgico se debe al hecho de que precisamente los dejaste porque eras perfectamente consciente de que no te convenían. En ocasiones, en momentos duros, esos recuerdos que una lleva casi como amuletos te ayudan a superar la situación. Son verdaderos tesoros. En nuestra civilización occidental tenemos la convicción de que si una relación no dura para siempre se trata de un fracaso. Personalmente, no pienso así. Creo que si una relación dura lo suficiente como para devenir un tesoro en tu corazón, entonces más bien se trata de un inmenso triunfo, pues lo llevas contigo para siempre.

Entrevista con Rupert Everett

¿De qué habla "Tercera identidad"?
Habla de dos personas que viven juntas durante cinco o seis años y, un día, el hombre sale a comprar un paquete de cigarrillos, por así decirlo, y nunca regresa. Entonces, la mujer descubre que estaba casada y viviendo con algo así como un espejismo. Ésa es, en cierta manera, la base de la historia.

¿Podría aportar algo referido a Leo, el personaje que usted encarna?
Es un espía, un agente doble. Es un inglés de clase alta que tiene que vivir en Rusia. Se ve ante la diatriba de elegir entre el comunismo o su vida privada. Ése es el dilema.

Al haber encarnado este papel, ¿tiene una apreciación distinta del dilema?
Creo que no, porque ya estaba bastante familiarizado con la historia. En realidad, Leo estaba tratando de descubrir si verdaderamente seguía siendo leal al comunismo de las décadas de los 50 y 60 cuando partió hacia Rusia, dado que el comunismo había dado suficiente prueba de que no estaba deviniendo exactamente lo que había aparentado ser. Por todo ello, creo que es evidente que estaban pasando muchas cosas por su cabeza.

Si echamos un vistazo a la historia británica de la época de la Guerra Fría, ¿cómo establecería una comparación con respecto a otras épocas de Gran Bretaña?
Bueno, en realidad, la Guerra Fría no era entre Inglaterra y Rusia, sino entre los EE.UU. y Rusia. Inglaterra tenía sus propios asuntos en aquel momento. Hasta donde alcanza mi entendimiento, yo no diría que la Guerra Fría era algo que preocupara excesivamente a Inglaterra. Cuanto menos, no en la época en que yo estaba creciendo. Supongo que preocupaba más lograr que Inglaterra se mantuviera de pie nuevamente después de la guerra.

¿En qué cree usted que puede ser relevante hoy en día la historia de estos dos personajes?
No participo de la idea de aproximarse a las historias desde el punto de vista de lo que es relevante o no. No creo que la relevancia sea lo que más importa. Pienso que si es una buena historia, eso es lo relevante. Puede haber relevancia por encima y más allá de eso pero, en esencia, realmente no pienso en las cosas en esos términos. Simplemente, me parece una historia atractiva.

¿Qué tipo de historia romántica es ésta?
Una con las aristas cortantes. Es una historia de amor rota, muy destructiva, completamente tramposa, pero creo que también hay una gran pasión. Sin embargo, en realidad se trata de un filme como los de antes, de la clase de "¿Quién teme a Virginia Woolf?" (1966). Parejas del tipo que quizá acostumbraban a realizarse en las décadas de los 50 y 60. Una década en la que puede que Hollywood estuviera más preparada para investigar las disfuncionalidades en las relaciones en lugar de ofrecer películas más amables. Así que no se trata de una relación feliz, particularmente por el modo en que se produce el desenlace. Hay momentos felices, pero se trata de una relación muy destructiva.

¿Cómo fue trabajar con Sharon Stone?
Fue magnífico, encantador. Se trata de alguien verdaderamente buena en su oficio. Es mucho mejor actriz que yo como actor. Eso siempre es una situación agradable en la que hallarse porque te hace mejor profesional. Es como jugar al tenis con alguien que lo hace muy bien, entonces se empieza a devolver la pelota mejor.




Ficha técnica

Estados Unidos - 2004
Título original: A Different Loyalty
Dirección: Marek Kanievska
Productora: Forum Films y Fresh Media
Productor: Richard Lalonde, Jan H. Vocke, Jason Piette y Michael L. Cowan
Guionista: Jim Piddock
Fotografía: Jean Lépine
Dirección artística: Isabelle Guay
Maquillaje: Jocelyne Bellemare
Montaje: Yvann Thibaudeau
Música: Normand Corbeil


Ficha artística

Sharon Stone (Sally Tyler), Rupert Everett (Leo Cauffield), Julian Wadham (Andrew Darcy), Michael Cochrane (Dick Madsen), Ann Lambton (Cynthia Cauffield), Jim Piddock (George Quennell), Richard McMillan (Angus Petherbridge), Mimi Kuzyk (Leslie Quennell), Emily VanCamp (Jen Tyler).



 


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