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'Ojalá fuera cierto', de Mark Waters
 
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"Ojalá fuera cierto", de Mark Waters
19/09/2005 - chc

Una pareja se forma entre un hombre quiere vivir solo y una mujer que dice que ese piso es suyo.

Estreno en España: 2 de diciembre.

Sinopsis
Mark Waters, el director de "Chicas malas" y "Ponte en mi lugar", dirige la nueva comedia romántica "Ojalá fuera cierto" protagonizada por Reese Witherspoon ("Una rubia muy legal", "Sweet Home Alabama") y Mark Ruffalo ("El sueño de mi vida", "Collateral").

David (Mark Ruffalo) alquila un pintoresco piso en San Francisco y lo que menos espera (y quiere) es compartirlo. Ya lo tiene casi desordenado a su gusto cuando aparece una bonita chica, aunque bastante mandona, llamada Elizabeth (Reese Witherspoon) que insiste en que el piso es suyo. David piensa que ha habido un enorme malentendido, hasta que Elizabeth desaparece tan misteriosamente como ha llegado.

Nada, ni siquiera cambiar la cerradura, impide que Elizabeth entre y salga a su antojo, principalmente para regañar a David por ensuciar "su" piso.

Convencido de que es un fantasma, David intenta ayudar a Elizabeth a pasar "al otro lado". A pesar de que Elizabeth descubre que tiene ciertas cualidades etéreas, como la de atravesar paredes, no piensa ir a ninguna parte porque cree que sigue viva. Mientras David y Elizabeth empiezan a investigar para descubrir quién es Elizabeth y por qué ha llegado a este punto, la relación se convierte en amor. Por desgracia, les queda muy poco tiempo antes de que su futuro se desvanezca para siempre.

Acerca de la producción
La historia de "Ojalá fuera cierto" empezó en las páginas del bestseller del mismo título que marcó el debut del novelista francés Marc Lévy. Los productores Laurie MacDonald y Walter F. Parkes se enteraron de la existencia de esta romántica historia de amor, que va más allá de las fronteras del mundo físico y metafísico, unos meses antes de que la novela fuera publicada en inglés.

Laurie MacDonald dice: "por desgracia, ninguno de los dos hablamos francés, y sólo teníamos una sinopsis en la que basarnos. Aun así, nos pareció que la descripción de los personajes y la historia podían funcionar muy bien en la gran pantalla".

En cuanto recibieron las galeradas de la traducción en inglés, se confirmó su primera impresión. "Había algo encantador, conmovedor en la situación. Nos pareció accesible, romántica y con un gran potencial humorístico. Por eso compramos los derechos y empezamos a desarrollar el proyecto", añade la productora.

Un guión elegante
Aunque Laurie MacDonald y Walter F. Parkes han producido películas de contenido romántico con toques cómicos, el productor explica: "de hecho es la primera comedia romántica de verdad que Laurie y yo hemos producido. Un buen guión de una comedia romántica tiene un lado elegante. No requiere grandes efectos especiales ni una enorme producción; se basa en una historia bien contada acerca de dos personas que se hacen querer. Por su simplicidad, puede obtener la misma reacción emocional, hasta visceral, que producen las superproducciones, incluso más que esas películas. En una buena comedia romántica, el público tiene que encariñarse con los protagonistas casi en el mismo momento en que aparecen y, si todo funciona bien, sentirse cada vez más cercano a ellos según avanza la película".

"En mi opinión, las mejores comedias románticas son las inesperadas", añade Laurie MacDonald. "Creo que esta historia es una de ellas. Es muy graciosa, pero hay momentos en que los personajes tocan temas más profundos y se vuelve conmovedora".

Incluso antes de tener el guión definitivo, los dos productores hablaron con Mark Waters, el director que, en su opinión, sería perfecto para encabezar el proyecto. "Laurie y yo hemos seguido la carrera de Mark Waters desde que dirigió "The House of Yes", una ópera prima inteligente y con mucho estilo", dice el productor. "Luego vi "Ponte en mi lugar", a la que supo imprimir un estilo moderno y rápido, convirtiéndola en una película mucho más sofisticada de lo que se podía esperar. Era perfecta en su nivel de comedia fantástica. La tercera, "Chicas malas", también es divertida, sin ser nada forzada; deja que la situación cómica se desarrolle. Viendo estas dos películas, supimos que Mark era el director que queríamos. Tuvimos suerte de que se uniera al proyecto".

"Mark es un director muy hábil", s dice Laurie MacDonald. "Nos pareció que era la oportunidad perfecta para hacer uso de su talento cómico. Entendió el concepto de la película inmediatamente".

Mark Waters comenta: "una comedia romántica funciona si el obstáculo es bueno, y esta historia tiene uno de los mejores obstáculos que he visto nunca: uno está en el mundo de los vivos, mientras que la otra está muerta. Al menos, eso creen. Ni siquiera pueden tocarse, pero hay mucha y buena química entre los dos".

Los guionistas Peter Tolan y Leslie Dixon, este último ya había colaborado con Mark Waters en "Ponte en mi lugar", trabajaron con el director y los productores para desarrollar la novela de Marc Lévy en un guión.

Mark Waters dice: "Peter Tolan y Leslie Dixon sacaron los conceptos y las ideas más jugosas de la novela y los convirtieron en un guión realmente divertido e irresistible. Marc Lévy vino al rodaje y quedó muy contento con el guión. Incluso llegó a decir que le hubiera gustado tener algunas de las ideas que incorporamos a la película cuando escribió la novela".

Un personaje de otra dimensión
El director dice que una de estas ideas añadió otra dimensión a la relación entre Elizabeth, interpretada por Reese Witherspoon, y David, encarnado por Mark Ruffalo. "Una de las innovaciones más interesantes en el guión es el hecho de que Mark es viudo y aún está muy deprimido por la pérdida de su esposa. Aunque Elizabeth, a todas luces, es la muerta, David es quien debe volver a la vida".

Para Mark Waters, contar con Reese Witherspoon y Mark Ruffalo es "una situación ideal. Me dieron una lista de 50 nombres para los dos protagonistas. Escogí seis para cada papel y los numeré por orden de preferencia. Tanto Mark como Reese eran mi preferidos en las dos columnas. Más tarde, la primera vez que comimos juntos los tres, tuve la sensación de que tenía que ser así y no me equivoqué, funcionan de maravilla juntos. Desde luego, fueron nuestra elección para los dos papeles desde el principio".

Reese Witherspoon dice que "el destino tuvo algo que ver" con que le dieran el papel de Elizabeth en "Ojalá fuera cierto". "Acababa de mudarme cuando firmé el contrato. Estaba abriendo cajas y colocando libros cuando encontré la novela "Ojalá fuera cierto". La había comprado hacía mucho y recordé que había pensado entonces que sería una buena película. Está claro que estaba escrito".

Añade que una de las cosas que la atrajo fue el tema de encontrar un equilibrio en la vida. "Se puede tener éxito y llegar lejos profesionalmente, pero también es necesario alimentar el espíritu y tener una vida propia. Elizabeth, mi personaje, es una mujer que se entrega completamente a su trabajo en "Urgencias". No hay sitio en su vida para una relación, no tiene tiempo. Según se desarrolla la historia, empieza a entender que debe cuidar su vida personal tanto como la profesional. Debe existir un equilibrio y creo que es un problema con el que mucha gente se identificará".

Walter F. Parkes está de acuerdo: "Elizabeth es doctora de uno de los grandes hospitales de San Francisco. Es brillante, pero el trabajo es una droga para ella. Creo que su personaje tiene rasgos que todos reconoceremos: lo ha sacrificado todo, sus amistades, sus momentos de ocio a cambio de lo que quiere obtener. Pero el destino quiere que la misma noche en que consigue lo que tanto anhela, le quiten la vida. Reese fue capaz de ponerse en la piel del personaje y se dio cuenta de cómo encajaba su papel dentro de la historia. Fue más que una actriz haciendo un papel, fue una colaboradora".

"Me lo pasé muy bien con los productores y Mark Waters mientras encontraba al personaje", dice la actriz. "Es un director muy detallista, sabe exactamente lo que quiere y es de una de las personas mejor preparadas con las que he trabajado hasta ahora. Fue muy agradable colaborar con alguien tan profesional; hizo que me sintiera bien, cómoda. También es muy divertido, siempre se le ocurrían ideas nuevas".

Mark Waters tampoco se queda corto alabando a la actriz: "Reese no sólo es muy bonita, también es muy inteligente. Es encantadora, divertida y muy ingeniosa, lo que le permite imprimir ritmo a los diálogos para que sean rápidos y mordaces. Además, su atractivo trasciende la pantalla, haciéndola accesible. Basta con mirarla para enamorarse de ella, tanto los hombres como las mujeres la quieren. Por eso es quien es".

Mark Ruffalo interpreta a David, el protagonista masculino. Elizabeth invade su vida y su casa sin avisar, sin invitación y sin explicación. Laurie MacDonald nos dice que en una historia como "Ojalá fuera cierto", era muy importante escoger al actor idóneo para el papel.

"El público de las comedias románticas suele estar compuesto por mujeres jóvenes; siempre han representado al público mayoritario en este género. Por eso la protagonista femenina se convierte en el ancla de la película. Pero lo que me gustó de esta historia es que el papel masculino tenía el mismo peso y era igual de divertido. Me pareció que era aún más interesante por tener los dos lados equilibrados. Además, David está rodeado de un aura de misterio que incrementa aún más su atractivo".

Mark Ruffalo dice: "David tiene un toque diferente, algo inesperado en una comedia romántica. Al principio, es un hombre deprimido y antisocial. Subarrienda un piso genial y sólo pide que le dejen tranquilo, pero de pronto, aparece una chica que se empeña en decir que el piso es suyo. Cree que se está volviendo loco, y sólo tiene una idea: deshacerse de ella. Esa chica es una auténtica pesada", añade, riendo.

Walter F. Parkes dice: "Mark es un actor muy intenso. Lo más asombroso es que nunca da la sensación de estar interpretando, lo que a mi entender es el sello de un gran actor. La mayoría de gente no sabe que tiene un gran sentido del humor y el don de la oportunidad. Si a eso añadimos la inexpresividad más total en los momentos cómicos, la combinación es hilarante. Su instinto cómico es muy grande y según avanzaba el rodaje, Mark Waters se fiaba cada vez más de ese instinto".

"Mucha gente se quedará sorprendida, sobre todo con sus gestos, su uso del cuerpo", afirma Mark Waters. "Hay una escena en la que Elizabeth intenta impedir a David que se tome una copa. Mark la interpretó como si le controlara otra persona. Es genial que alguien a quien se considera un actor dramático sepa hacer uso de la comedia física de este modo".

Interpretar delante de un personaje al que nadie ve excepto él planteaba ciertos retos para Mark Ruffalo; tampoco fue fácil para Reese Witherspoon interpretar a una chica que no es de este mundo. Las escenas con ambos actores, la mayor parte de la película, se rodaron dos veces, una con los dos y otra sin la actriz para que, durante el montaje, el director pudiera pasar de la perspectiva de David a la de las personas que no ven a Elizabeth.

Un amigo invisible
Cuando se trataba de rodar las tomas sin Reese Witherspoon, el actor recuerda: "al principio, tuve que esforzarme en recordar lo que Reese había hecho y dónde. Luego, una vez familiarizado con su altura, la posición de sus ojos, me fue más fácil interpretar las escenas aunque no estuviera. Una cosa que me ayudó mucho fue el 'pinganillo'. Aunque no estuviera en la toma, Reese me daba las réplicas".

"Se creó una dinámica interesante en las escenas en las que hablaba con Mark Ruffalo y nadie más me oía", explica la actriz. "Al principio, era un poco lioso, pero no tardamos en acostumbrarnos y conseguimos un ritmo increíble. Nos lo pasamos muy bien".

Mark Waters reconoce que tener a un personaje no corpóreo en una escena puede dar lugar a inconsistencias en cuanto a su relación con el mundo material. Para que no ocurriese, aplicó parámetros muy específicos a la existencia de Elizabeth.

"Inventé una serie de reglas desde el punto de vista de David. Por ejemplo, ella puede andar y sentarse en un coche porque, en la mente de él, los seres humanos lo hacen. Ya sé que es un concepto teatral, pero pensamos que si éramos consistentes, el espectador lo aceptaría. Estaba claro que no pasaría a través del suelo hasta el centro de la tierra, pero no podía tocar ni coger nada, algo bastante complicado para un actor. Estamos acostumbrados a entrar en una habitación y a apoyarnos contra algo".

Pero la actriz no está de acuerdo: "fue fantástico porque soy un desastre con el atrezzo. Siempre acabo cogiendo algo que no debo y nunca sé qué hacer con los objetos. Para mí era el papel perfecto porque no podía tocar nada y, por lo tanto, no podía estropear nada".

De algún modo, el reto que representaba interpretar escenas con un personaje invisible era aún mayor para los actores que debían hacer como que no veían a Elizabeth, incluso cuando Reese Witherspoon era perfectamente visible.

Donal Logue, que hace el papel de Jack, el mejor amigo de David, reconoce: "había momentos en que me daba cuenta de que la estaba mirando. Tenía que recordar conscientemente que ni la veía ni la oía. Fue mucho más difícil de lo que esperaba".

Mark Waters dice: "Donal añade un punto cómico genial a la película. Su personaje sirve de portavoz de David porque es siquiatra, además de amigo. Pero no queríamos que Jack fuera el típico siquiatra. Es un personaje ruidoso, lleno de vida, un tío divertido al que le van las mujeres y la bebida. Da la casualidad de que también es siquiatra".

"Como muchos siquiatras, Jack tiene una vena chalada", dice Donal Logue. "Podemos aplicarle esa frase de: 'Médico, cúrate a ti mismo'. También es un Lotario, siempre va a por chicas más jóvenes que él. Jack está empeñado en ayudar a David a superar la pérdida de su mujer y quiere que salga con chicas, pero empieza a ver que su amigo se comporta de una forma muy rara".

El director dice: "Donal es un hombre que estudió en Harvard, un gran director, actor y escritor, pero por debajo de todo esto hay un irlandés educado en ‘la cocina del infierno’. Tiene ambas caras, lo mismo que su personaje, era perfecto".

Mientras Jack intenta sacar a David de casa para presentarle a unas chicas, Abby, la hermana de Elizabeth, también se esfuerza en sacar a su hermana del hospital para presentarle a unos chicos hasta que un terrible accidente se la lleva. Dina Waters, la esposa de Mark Waters en la vida real, hace el papel de Abby, a pesar de que el director no quiso saber nada de esa parte del reparto. "Me pareció que podía crear un conflicto de intereses; dejé que Walter y Laurie escogieran a la actriz para Abby".

Walter F. Parkes, el productor, recuerda: "Dina hizo una prueba y fue increíble. Hablé con Mark y le dije que la actriz nos había parecido fantástica. De verdad no tenía ni idea de que fuera su mujer, aunque estoy seguro de que él no se lo creyó. Hicimos pruebas a otras actrices, pero la comprensión natural que demostró Dina desde el primer momento nos convenció de que debía interpretar el papel".

Dina Waters dice: "interpreto a Abby, la hermana de Elizabeth, que es un poco el yin del yang de Elizabeth. Ella es una doctora entregada a su trabajo, mientras que Abby es la loca de la hermana mayor. Abby tiene marido e hijos, pero sigue siendo una hippie. Aun así, cuando David intenta convencerla de que Elizabeth está en su casa, Abby muestra cierto escepticismo, lo que haría cualquiera, y lo manifiesta a su manera".

El productor dice: "David va a casa de Abby para decirle que Elizabeth está viva e intenta convencerla de que su hermana está allí mismo con ellos. Normalmente, debería ser una escena conmovedora y lacrimógena, pero Abby, en su afán de proteger a sus hijos del chalado ese, le echa de su casa empuñando un cuchillo de cocina. Fue genial".

De hecho, sólo hay una persona que cree a David. En busca de respuestas, David entra en una librería especializada en temas sobrenaturales y allí conoce a Darryl quien, a primera vista, no parece la persona idónea para ayudarle. Darryl, que ha nacido con lo que él llama 'el don', siente la presencia de Elizabeth aunque no puede verla ni oírla.

Laurie MacDonald dice: "Darryl es un personaje clave en la historia. Está claro que si uno se encuentra con un espíritu en su casa, sobre todo si antes no creía en esas cosas, y si hay suficientes pruebas para llegar a esa conclusión o volverse loco, algo que gusta aún menos, en San Francisco se va a una librería especializada. Y ésta pertenece a Darryl, que es capaz de dar pistas muy importantes acerca de la identidad de Elizabeth".

Después de su debut en la gran pantalla en el papel protagonista de Napoleon Dynamite, Jon Heder interpreta a Darryl en "Ojalá fuera cierto". "Me mandaron el guión y pensé que era una bonita comedia romántica con mucho espíritu, y no lo digo con segundas", dice el actor. "Me pareció que sería divertido interpretar a Darryl. Es el único que cree a David porque nota la presencia de Elizabeth. No la ve ni la oye, pero sabe lo que siente. Se da cuenta de que están atrapados en una extraña relación y les ayuda a definirla. Lo hace muy bien. Si nota a un espíritu, lo trata de forma natural. Para él es pura rutina".

"Darryl consigue que David y Elizabeth vean cosas que eran incapaces de entender por sí solos", explica el director. "Jon transmite tranquilidad, algo que era perfecto para el papel. Habla lentamente en la vida real, no es parte de su interpretación. Fue genial. Incluso diría que roba todas las escenas en las que aparece".

Mark Waters termina diciendo: "creo en muchas cosas, como decía William Shakespeare: 'El cielo y la tierra contienen más cosas de las que sueña nuestra filosofía'. Esta frase resume lo que creo. Hay muchos fenómenos que la ciencia no puede explicar. Sólo hace falta un poco de fe".




Ficha técnica

Estados Unidos - 2005
Título original: Just Like Heaven
Dirección: Mark Waters
Productora: DreamWorks SKG, MacDonald/Parkes Productions
Productor: Laurie MacDonald, Walter F. Parkes
Guionista: Peter Tolan, Leslie Dixon
Fotografía: Daryn Okada
Dirección artística: Maria L. Baker
Vestuario: Sophie De Rakoff
Peluquería: Cydney Cornell
Música: Rolfe Kent, Robert Smith


Ficha artística

Reese Witherspoon (Elizabeth Masterson), Mark Ruffalo (David Abbott), Donal Logue (Jack Houriskey), Dina Spybey (Abby Brody), Ben Shenkman (Brett Rushton), Jon Heder (Darryl).



 


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